Hoy 30 de Noviembre se cumple un mes de que Pedro se bajó del avión desde Argentina y me dijo "ya no quiero estar más en esta relación" hay que retroceder un poco para igual no entender que pasó, pues todo fue muy drástico, pero igual hubo ciertos acontecimientos que llevaron a esto. Miércoles 25, lo despido con un beso y un feliz viaje, que le vaya super "conoce gente, pásala bien, conoce, disfruta. Te amo!" mis palabras de novia super buena onda. A partir de ese día empezó a escribir poco, a contar poco, con todo y que se llevó un chip para estar comunicado siempre... Viernes 27, se desaparece, ni me escribe benas noches, ni me dice si llegó... Sábado 28, me cuenta entre líneas que se quedó en casa de una amiga, y que se sintió culpable porque se sintió muy bien y por eso no me escribía, ya ahí para mi su viaje me perturbó. Sábado 28, después de decirme que estaba muy cansado me dice que va de nuevo con esta amiga de fiesta, se vuelve a desaparecer y no me dice si llega a algún lado, me deja hablando sola, no duermo, lloro me enfurezco, me siento mal, aparece el domingo 29 diciendo que lo siente mucho, que sabe que rompió las reglas pero que se siente muy bien, que al llegar tenemos que hablar, que se volvió a quedar en casa de esta amiga y que esta amiga (tan linda ella, es la misma que hacía un poco más un año sabiendo de mi existencia le dijo que quería venir a Santiago a intentar tener algo con el), yo estaba a rabiar, arrecha, dolida, celosa, cansada. Pido disculpas en la noche por haberme exaltado tanto y que al llegar hablemos, el lunes 30 al mediodía estaría acá para hablar, el vuelo se retrasó. Coordinamos para al menos vernos en el metro. Yo no sabía cómo saludarlo y fue el quien me besó y ya para mi eso fue señal de no es tan grave nada. Le dejé nuestra canción reproduciendo infinitamente para que cuando llegara la escuchara y una linda nota. En la tarde llegué y me tenía una super cena. Comimos, acomodamos la cama en los palets, por fin, se acostó en ella para ver qué tal quedaba y le pedí que me dijera que había pasado, no dijo ni dos palabras cuando ya me estaba diciendo que no quería seguir en la relación, que Argentina le dio la oportunidad de ver y conocer otras cosas, de sentirse bien el solo, de disfruar, que se permitió sentir por primera vez, que nuestra relación se había vuelto más de lo mismo todos los días, que estabamos estancados, que no cumplíamos los planes... yo me sentí muy mal y me fui a donde Blanca... Le di a la cabeza tantas vueltas, pensando en cómo poder solucionar todo y volver la normalidad, se lo planteé, le hice ver que había mucha otras maneras de resolver esto, pero nada funcionó :(
Ha sido un mes muy duro, ha sido un mes donde he perdido mi identidad, no sé que quiero, quien soy, qué me gusta, qué haré para vivir y pagar todas mis cosas yo sola, donde he pensado que todo fue mi culpa, que no valgo medio, que fracasé, que me divorcié, que estoy sola, que ahora deberé hacer ese proceso de soltería asqueroso, que no encontraré nunca a nadie que me quiera y me acepte tal cual soy, con mis pelos verdes/azules, mis pies olorosos, mis kilos de mas, de mis particularidades, mis ganas de no tener hijos y jamás casarme, que no encontraré un tipo como el que no beba, no sea mujeriego, no tenga vicios y se comunique bien conmigo.
Ha sido también un mes en donde he identificado poco a poco las cosas que me molestan de el y para mi sorpresa no son tan pocas, igual eso no me ha hecho quererlo menos, pero al menos sé que perfecto no es.
Ha sido un mes para llorar, para lanzarme en la cama a sentirme miserable, para dejar de comer y preguntarme mil veces por qué a mi y cómo pasó todo esto bajo mis narices, cuando yo sentía que todo estaba normal como siempre y aún así la bomba estalló en mi cara.
Un mes donde el proceso de reinvención obligada empezó y aunque el avance ha sido muy poco, acá voy, sin ninguna certeza de nada más allá de que el tiempo todo lo cura.
Ha sido un mes muy duro, ha sido un mes donde he perdido mi identidad, no sé que quiero, quien soy, qué me gusta, qué haré para vivir y pagar todas mis cosas yo sola, donde he pensado que todo fue mi culpa, que no valgo medio, que fracasé, que me divorcié, que estoy sola, que ahora deberé hacer ese proceso de soltería asqueroso, que no encontraré nunca a nadie que me quiera y me acepte tal cual soy, con mis pelos verdes/azules, mis pies olorosos, mis kilos de mas, de mis particularidades, mis ganas de no tener hijos y jamás casarme, que no encontraré un tipo como el que no beba, no sea mujeriego, no tenga vicios y se comunique bien conmigo.
Ha sido también un mes en donde he identificado poco a poco las cosas que me molestan de el y para mi sorpresa no son tan pocas, igual eso no me ha hecho quererlo menos, pero al menos sé que perfecto no es.
Ha sido un mes para llorar, para lanzarme en la cama a sentirme miserable, para dejar de comer y preguntarme mil veces por qué a mi y cómo pasó todo esto bajo mis narices, cuando yo sentía que todo estaba normal como siempre y aún así la bomba estalló en mi cara.
Un mes donde el proceso de reinvención obligada empezó y aunque el avance ha sido muy poco, acá voy, sin ninguna certeza de nada más allá de que el tiempo todo lo cura.
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