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Mostrando entradas de junio, 2013

Amanda y sus cuentos

Amanda y sus libros Amanda era una niña muy bonita, dulce e inteligente, tenía para ese tiempo 5 años.   Amanda no sabía leer y sin embargo sus mejores amigos eran los libros que su mamá y su papá le leían todas las noches, y aunque algunas veces la historia se repetía, para Amanda era una historia completamente diferente, donde era capaz de imaginar mundos maravillosos, llenos de colores y personajes mágicos.  Disfrutaba mucho las ilustraciones de los cuentos y las voces cómicas de sus padres. Amanda creció y aprendió a leer, era su actividad favorita. Hoy se le ve por la calle, siempre con un libro en mano, sonriendo de felicidad porque es capaz de vivir con la lectura historias divertidas y mágicas.  

No nací para ser borrego

Creo que es una tendencia común esto de no querer tener hijos hoy en día, de no querer casarse y de hacer un estilo diferente, donde no se busque una vida en familia, sino más bien individual, ¿será una nueva tendencia egoísta? pues no lo sé, pero entre que estamos sobre poblados, en que no creo en la bondad y la "humanidad" de la gente, la contaminación nos mata un poquito más cada día, mi país en particular es un masacote raro entre pobreza, conflicto político, pasadera de hambre, escasez, atracos y asesinatos a la orden del día, caos y pare de contar, lo que soy yo, a mis 26 años, no incluyo en mis planes ni el "Ave María" ni el "Arrurru mi niño". Esta decisión ha causado estrés en mi familia, sobretodo en mi mamá, quien me ve como una especie de cosa rara, y dice cosas como "eso es ahorita, luego vas a ver que te hará falta una familia", "No digas eso, uno no hace lo que quiere, sino lo que Dios quiere", y no sé qué otras tantas cos...

Creo que te quiero

Pues si, creo que te quiero, es que, es complejo, me refiero a esto de saber si te quiero o no, de definir que es querer y hacia donde me lleva eso, no s é en que punto es que uno empieza a querer y cuando dejas de hacerlo, me refiero a cuando empiezas a no querer y a sentir algo diferente o no sentir nada, creo que me encuentro en ese punto, todav í a flexible, en donde puedo dar un paso al frente y pasar la raya y devolverme, a mi punto seguro, donde ya s é como se maneja todo y estoy “a salvo”. El conflicto se presenta cuando yo, en estas ganas de ser rara, intento siempre dar ese paso hacia adelante, sin tener la menor idea de lo que me espera (y en este punto estar á s diciendo “ya, deja los rodeos, term í name de decir que no me quieres y ya, pero no, te esperas).          Creo que te quiero, porque, ehmmm, por todas esas cosas que ya te he dicho, que las sabes, que conoces, que sientes cuando te beso, que miras en mis ojos, que t...